El aula árbol
Al entrar en el aula árbol, lo primero que llama la atención es el gran árbol que hay en el fondo. Un árbol gigante que se encuentra pegado a la pared.
A principio de curso, el árbol está como desnudo. No tiene hojas. Pero a lo largo del curso, según cada estación, lo vamos vistiendo con brotes, hojas o frutos. Según cada periodo del año.
Bajo el árbol hay una zona de descanso, con una alfombra y tumbonas donde los peques descansan y aprovechan para leer cuentos.
Tenemos una pequeña cocina, con la que jugamos a hacer «cocina creativa» aunque los platos que cocinamos son simbólicos.
En un rincón está preparado todo el material y las mesas de trabajo para hacer talleres de dibujo, de plastilina y todo tipo de creaciones artísticas. A veces también se usa como espacio de juegos.
Como el suelo es de parqué, aquí se practican los ejercicios de psicomotricidad, para conseguir muchos avances como por ejemplo la coordinación motora de los niños.

Es un aula bien estructurada, preparada para hacer todas las actividades que tenemos programadas para los peques.
Es muy importante para la escuela infantil contar con un aula de estas características que permite realizar multitud de actividades diferentes y con los niños de todas las clases al mismo tiempo.