Una de las cosas que siempre nos dicen las madres cuando traen o se llevan a los niños de la escuela MiniCole es que mi bebé se lleva todo a la boca.

Los niños tienen una gran curiosidad hacia los objetos de tamaño reducido, sobre todo cuando empiezan a dar sus primeros pasos. Casi todos los objetos acaban por meterselos en la boca, de ahí la importancia de seguir sus pasos y a la vez ayudarles a conocer sus limitaciones de los peligros o dificultades.
Un bebé para conocer un objeto toma casi siempre el siguiente orden de actuación: Primero se lo mete en la boca para conocerlo, y más adelante llegará su etapa de tocar y mirar. Según estudios realizados favorecerá esta conducta a su desarrollo lingüistico y cognitivo. A través de la boca comienzan a entender que cada objeto tiene una textura, sabor o temperatura diferente y al mismo tiempo se fortalece su sistema inmunológico adquiriendo defensas contra posibles contagios. Pero no debemos olvidar tener cierta higiene sin obsesionarnos.
En cuanto a la seguridad de los objetos que se meten en la boca, podemos coger un tubo de papel higiénico y observar que los objetos que pueda agarrar el niño no cojan dentro del tubo, ya que los que más les llaman la atención son los objetos más pequeños. Éstos tenemos que retirarlos al igual que los que sean punzantes o contengan cualquier sustancia tóxica.
Cuando vemos que el niño coge un objeto peligroso, como monedas o botones, no es aconsejable decirle «no» y sí reemplazarlo por otro, de ahí la importancia de seguir sus pasos y estar muy pendientes de que no hayan objetos de tamaño reducido a su alcance.
Es necesario saber que con la salida de los primeros dientes es cuando el bebé se mete más objetos en la boca, ya que su malestar y dolor le produce deseo de morder cosas, sintiendo alivio a través del mordido.
Recordad que los objetos más peligrosos y que llaman más la atención a nuestro bebé son los que tienen forma redonda como monedas y botones.
Esperamos que os resulte interesante. ¡Muchas gracias!
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